La respiración es un mecanismo vital para nuestro organismo, permite que se oxigene nuestro cuerpo además de mantener una mayor conciencia en nuestro cuerpo como en nuestra mente. Al tomar conciencia podemos darnos cuenta de nuestras zonas de tensión como de nuestras zonas de relajo, y también poder reconocer la manera en que frecuentemente respiramos.

Por momentos, tenemos automatizado este habito siendo inconscientes de como estamos respirando, cuando estamos respirando y de qué manera. Y por momentos solo reconocemos nuestro sistema respiratorio cuando, nos falta aire, por ejemplo durante el ejercicio, cuando nos atoramos o nos sumergimos en el agua.

Desde el yoga existen variados ejercicio de respiración que ayudan para activar la energía vital de cada ser humano, o conocida como “prana”, mediante el “pranayama” (ejercicios respiratorios) se puede conseguir una mayor calmar mental, limpiar los canales energéticos, sanar el cuerpo y renergizarte rápidamente en pequeños ejercicios.

A continuación, se resumen distintos ejercicios respiratorios:

1.- Kapalbhati

Consiste en mantener los ojos cerrados y sentado cómodamente en un posición fija. Comienza respirando profundamente, de manera tranquila, permitiendo que tu abdomen se expanda; luego al exhalar, contraer los abdominales como si trataras de juntar tu ombligo con la columna vertebral. Continua haciendo esto durante 20 a 30 repeticiones de inhalaciones y exhalaciones. Finalmente vuelve a inspirar de manera relajada y natural.

Esta técnica ayuda a clarificar la mente, favorecer la concentración, limpiar las vías respiratorias, eliminar impurezas, estimular el metabolismo del cuerpo, y fortalecer el abdomen.

2.- Bhramri

Al realizar esta técnica de respiración, toma una postura comoda y cierra los ojos. Con los pulgares tapa tus oídos, ubica los dedos índices en las cienes y los otros tres dedos dejalos caer suavemente sobre tus párpados. Luego inhalando profundamente, al exhalar, haz el sonido de un zumbido, intentando mantenerlo tanto como puedas. Repitiendo esta dinámica, a un ritmo tranquilo y seguro por 5 a 10 minutos. Mientras se realiza este ejercicio es recomendable mantener la mandibula relajada con la boca semi abierta, permitiendo sentir y escuchar el zumbido o vibración que se produce.
Esta técnica ayuda a calmar la mente, aliviar el dolor de la cabeza, mejorar la concentración y ganar confianza en uno mismo.

3.- Ujjaii

Al realizar este ejercicio, se recomienda sentarse con las piernas cruzadas o en una silla cómoda, procurando mantener en una línea recta la columna vertebral. Luego inhala profundamente por la garganta, contrayendo los músculos de la parte posterior de la glotis (que está en la base del cuello). Verás que, al realizarse la respiración en la garganta, el aire que entra por la nariz generará un sonido similar a un silbido al llegar a la laringe, y expira lentamente. Repite este ejercicio por 15 a 20 series seguidas. 

Esta práctica desarrolla la capacidad pulmonar, ayuda a eliminar el estrés y a enfocar la mente, contribuye a la salud de las glándulas, y permite la oxigenación de los órganos del cuerpo.