La vida conlleva la muerte, eso lo sabemos, lo que no sabemos es qué ocurre luego de la muerte. ¿Nuestro cuerpo deja de funcionar y termina nuestra vida? ¿Sólo somos un cuerpo, nada más? Preguntas que muchos nos hemos hecho en algún momento de la vida. Por otro lado algunas personas temen a la muerte, en cierta parte, por la incertidumbre de que lo que podría llegar a pasar una vez muertos. A continuación una de las muchas teorías sobre qué ocurre con nosotros, como seres, luego de morir en el mundo terrenal.

El psicólogo e hipnoterapeuta Michael Newton comenzó a desarrollar sesiones de hipnosis con pacientes que llegaban a su consulta por distintos motivos, pero todos convergían en situaciones que vivían en su vida actual a las que no encontraban una explicación, por ejemplo dolores en ciertas partes del cuerpo, o aspectos de su personalidad que no comprendían. Todos estos pacientes llegaban buscando una respuesta, y dispuestos a encontrarla en una vida anterior, por lo que participaron en las sesiones de hipnosis regresiva con él.

Newton realizó una recopilación con todos los relatos y experiencias que vivían sus pacientes durante la regresión, y sorpresivamente todos los pacientes describen lo mismo. A continuación las conclusiones de su recopilación, obra titulada “La vida entre vidas”.

El alma no muere, y sí, ¡existe!

Lo que hemos escuchado popularmente respecto a lo que ocurre luego de la muerte, es la visión de un túnel, con una luz brillante en el fondo y que nos acercamos a ésta, sorprendentemente lo que las personas relatan en la regresión es eso exactamente. Las personas sienten cómo su alma sale de su cuerpo, en forma de luz brillante blanca y  pueden ver su cuerpo tendido y todo lo que ocurre alrededor de él, e intentan comunicarse con las personas que lo lloran para que sepan que están bien y tranquilos pero no pueden, no los escuchan, sin embargo, hubo almas que lograron comunicarse con las personas, como es el caso del propio autor con su madre, la cual se manifestó el día de su muerte, en una forma de luz mientras él dormía, y que esto le trajo calma.

Las almas relatan sentir que alguien los jala del brazo para alejarse poco a poco del mundo terrenal, para entrar al mundo de los espíritus, en donde siempre hay alguien que los estaba esperando, que podía ser o nuestro guía espiritual, o personas con las cuales hemos compartido durante todas nuestras vidas, y nos reciben en el mundo de los espíritus, el cual describen como un inmenso lugar, en donde las almas se comunican a través de la telepatía, el pensamiento. Los pensamientos que tienen las almas en este lugar son de amor, aceptación, alegría y la sensación de sentirse en “casa”. En este nuevo lugar nuestro guía nos habla sobre los errores que cometimos y qué debemos aprender en nuestra próxima vida.

Todas convergen en la existencia de un guía espiritual, el cual se nos muestra en el mundo de los espíritus, pero que en el mundo terrenal se nos manifiesta a través de pensamientos orientados al amor y al bienestar mental, aquellos pensamientos que nos calman y tranquilizan ayudándonos a comprender mejor el momento que estamos viviendo.

En conclusión, nuestra alma permanece viva a pesar de la muerte física, y en cada vida terrenal venimos a aprender algo, algo que no hemos aprendido en nuestras vidas anteriores, y nuestro guía nos ayuda a observar qué debemos aprender y nos acompañara en el mundo terrenal para cumplir nuestro objetivo. Además, en el mundo de los espíritus somos parte de un grupo, el cual se mantiene constante, por lo tanto, aquellas almas con las que tenemos una gran conexión en el mundo terrenal, se van repitiendo durante todas nuestras vidas. Un grupo de almas determinado se mantienen siempre juntas, es decir, quien es ahora tu madre, en vidas anteriores puede haber sido tu padre, tu hermano/a, tu amigo/a, tu pareja, etc.

La regresión es una manera muy poderosa de autoconocimiento, teniendo la posibilidad de observar nuestra alma y las experiencias que ha tenido en otras vidas tanto como en la actual, podemos comprender muchísimas cosas de nosotros mismos y así liberarnos de aquello que nos limita, que no nos deja ser auténticos y disfrutar la vida.

Es importante que seamos conscientes de que todo el sufrimiento, todas aquellas cosas que ocurren en nuestra vida que nos desagradan, están perfectamente pensadas para que nuestra alma  aprenda algo de eso, y además para que las superemos. Pasa lo mismo con las cosas buenas, las alegrías y el disfrute, están para que aprendamos que la vida se puede vivir así, libremente. ¿Somos un cuerpo? Sí, lo somos, pero el alma es mucho más amplia que eso, es eterna, antigua, sabia, y si logramos conectar con ella, sentirla, sabremos que todo es perfecto, todo está hecho para aprender y que nuestra alma siga evolucionando.

Ahora cabe hacer la pregunta.

¿Qué crees que viniste a aprender?
En momentos de tristeza y angustia ¿Qué debo aprender con esto? ¿Qué me está enseñando esto que me está ocurriendo?

Referencias
Newton, Michael (1994). La vida entre vidas. Ediciones Robinbook. Barcelona, España.