Intoxicación por Cortisol

¿Qué es el cortisol y qué función cumple en el organismo?
El cortisol es la hormona que se libera cuando se activa el sistema nervioso simpático. Éste está implicado en el gasto de energía (catabolismo), permitiendo que el cuerpo la utilice de manera adecuada para responder a situaciones de estrés o en emergencias, tales como la respuesta de “lucha o huida”.
El cortisol se genera en las glándulas suprarrenales, y se trata de una hormona cíclica que el cuerpo necesita en dosis bajas y por cortos periodos de tiempo (se libera entre las 4:00 y 8:00 am). Se liberan altas dosis de cortisol cuando nos enfrentamos a una situación amenazante. Por ejemplo, cuando vivenciamos algo que nos genera estrés, nuestro cerebro envía un mensaje a las glándulas suprarrenales para que liberen cortisol. Éste es el encargado de hacer que el organismo libere glucosa en la sangre para enviar cantidades masivas de energía a los músculos (que se preparan para la lucha o la huida; es una respuesta primitiva). Contando el cuento de manera sencilla, podríamos decir que el organismo se concentra en la resolución de esta situación de alarma y «descuida» el resto de sus funciones. Aunque la amenaza no sea real, el cuerpo se llenará de adrenalina y esteroides naturales, y el sistema inmunitario, para tratar de neutralizar a los enemigos y recuperar el control, secretará citocinas inflamatorias, las cuales son factores determinantes en los trastornos neurodegenerativos. 
Cuando se trata de un acontecimiento puntual, una vez resuelta la emergencia toda la actividad fisiológica vuelve a la normalidad de inmediato, por regla general sin mayores consecuencias. Sin embargo, si la situación se alarga, el estrés crónico puede ser devastador ya que al prolongarse en el tiempo el estado orgánico de alerta (que por naturaleza debería ser puntual), los niveles de cortisol en sangre se disparan y el sistema inmunitario se deprime considerablemente. Cuerpo y mente se agotan y las funciones sistémicas del organismo comienzan a fallar; es cuando comienza la intoxicación por Cortisol. 
Se podría decir que el estrés agudo nos salva la vida, pero el crónico nos la quita
El exceso de Cortisol genera cambios en nuestro organismo en 3 niveles:
  •  Físico: caída del pelo, arrugas, cambios en el color de piel, alergias, falta de aire, musculatura tensa. 
  • Endocrino: Altera la secreción de hormonas. 
Modifica el sistema inmunológico, en el estrés crónico, comenzamos a inflamarse, gastritis, colitis, colon irritable y todas las itis.
La inflamación entra en el sistema intestinal afectando a la microbiota, generando permeabilidad intestinal haciendo que entren cosas al organismo que originan múltiples enfermedades.
  • Psicológico: Irritación, insomnio, dificultad para dormir, despertar agotad@, depresión.
Muchas depresiones vienen de estar en un estado de alerta permanente.
 Cómo prevenir y tratar la intoxicación por cortisol y la inflamación
1.-Autoconocimiento: Conocer como soy, que me estresa, que me inflama a nivel alimenticio. Cuando logramos comprender cómo funcionamos, nos aliviamos.
2.-Hábitos Antiinflamatorios: 
  • Comer lo mejor posible (mucha agua, vegetales y proteína).
  • Higiene del sueño: Evitar cenas abundantes, evitar pantallas
  • Vías de escape saludables para los momentos de estrés:
-Ejercicio/Movimiento
-Educar a la voz interior; tratarme bien.
-Personas vitamina; aquellas con quien me siento amad@, segur@ y tranquil@
-Activar el Sistema Nervioso Parasimpático: Meditación , relajación, conexión conmig@ mism@, el entorno, lo trascendental. Así recuperamos el organismo y el sistema inmune para volver a hacer frente a los desafíos cotidianos.
Conclusiones 
Lo más importante para nuestra salud, independiente de nuestra condición biopsicosocial, será que logremos conectar con el amor, amor hacia nosotr@s mism@, hacia las demás personas, hacia el entorno, hacia nuestras ideas, a nuestros recuerdos. Así como podemos crear un estado de estrés a través de nuestros pensamientos, podemos crear un estado de amor recurriendo a recuerdos que nos conecten con esa sensación, como un momento agradable con alguien, o cuando me sentí conectad@, etc.
Vivimos en una sociedad que muchas veces pierde su rumbo y es tarea de cada un@ encontrar el propio para su vida. 
Podemos aprender a vivir en un estado de mayor bienestar fortaleciendo las conductas de autocuidado, generando espacios de conexión. 
El Autoconocimiento es clave al momento de buscar mayor bienestar, así podemos reconocer nuestros factores estresores, tanto internos como externos, y tomar esto como base para reconocer el camino que necesitamos seguir, de que debemos cuidarnos y qué espacios necesitamos potenciar.
Escrito por Isidora Ríos, psicóloga clínica
Directora y cofundadora de Centro Amülen

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